El Secretariado de Catequesis quiere compartir contigo la alegría de la Pascua

Tras haber vivido a plenitud el tiempo de cuaresma  con el retiro cuaresmal llevado a cabo en nuestro seminario San Buenaventura y habernos reunido con los catequistas de diferentes parroquias del estado, desde el Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida queremos compartir con todos ustedes la alegría de la Pascua, la alegría de la resurrección del Señor.

Es precisamente por este motivo que, a lo largo de esta cincuentena pascual, compartiremos con ustedes una serie de reflexiones en torno a este hermoso tiempo litúrgico. Estas reflexiones estarán particularmente centradas en los relatos que nos ofrecen los cuatro evangelios sobre la Resurrección de Cristo.

Sin embargo, antes de empezar a meditar el evangelio, es necesario explicar en términos generales qué es la pascua y cuál es su importancia para el pueblo cristiano.

¿Qué es la Pascua?

La palabra Pascua proviene del latín “pasca” y significa “paso”. Para el pueblo judío, este tiempo guardaba una relación directa con el Éxodo de Egipto. Anualmente, Israel celebraba su transición, o paso, de la esclavitud a la libertad atravesando las aguas del Mar Rojo bajo la guía de Moisés (Ex 14, 15-23).

El relato nos describe claramente como Dios mismo caminaba junto al pueblo judío en forma de columna de fuego que, además de iluminarlos durante la noche, los protegía del ejército del faraón Ramsés.  Todas estas acciones son una prefiguración de la nueva Pascua llevada a cabo en la figura de Cristo, nuestro Cordero Pascual.

¿Por qué llamamos a Jesús el Cordero Pascual?

Poco antes de abandonar tierras egipcias, los judíos sacrificaron un cordero con cuya sangre se debía pintar el dintel de sus puertas a fin de que el ángel exterminador pasara de largo frente a ellas y no acabara con la vida de sus primogénitos. En la pascua de Cristo, es Jesús mismo quien se ofrece por nosotros en la cruz para que, marcados con su sangre, nos podamos ver libres de la condenación eterna.

El Mar Rojo como prefiguración del Bautismo

Es bastante común contemplar en nuestra solemne Vigilia Pascual cómo se administra el sacramento del bautismo a los catecúmenos. Por medio de las aguas de este sacramento, al igual que el pueblo judío que atraviesa el Mar Rojo, los cristianos pasamos de la esclavitud a la libertad.

A diferencia de la primera Pascua en que los israelitas se vieron libres de las manos opresoras de los egipcios, con la Pascua de Cristo y mediante el sacramento del Bautismo nos liberamos de la esclavitud del pecado y de la muerte para abrirnos paso a una vida nueva, la vida de la gracia y la resurrección.

La columna de fuego y el Cirio Pascual

El Cirio Pascual que con tanto gozo se enciende durante la vigilia y que nos acompañará durante los cincuenta días de Pascua, representa a Cristo mismo. Esto quiere decir que, del mismo modo que Dios marchó junto al pueblo de Israel en forma de columna de fuego para iluminarlos durante la noche, Jesús es la Luz del mundo que viene para brillar en medio de las tinieblas (Jn 1, 5; Jn 8, 12; Jn 9, 5) en medio de las cuales muchas veces caminamos.

La alegría de la resurrección

La Pascua de Cristo es además un paso de la muerte a la vida. Esto nos enseña que la muerte no tiene la última palabra en nosotros. Así nos lo recuerda el apóstol al decir: “¿dónde está muerte tu victoria?” (1Co 15, 55). Cristo ha vencido sobre la muerte y nosotros, que somos su Cuerpo Místico (Rom 12, 5; 1Co 12, 12; 20), vencemos también con Él. 

Por tal motivo, debemos llenarnos siempre de inmensa alegría sabiendo que, si hemos muerto con Cristo, debemos tener la certeza de que también resucitaremos con Él (Rom 6, 8; 2Tim 2, 11). La resurrección de Cristo, además de darle sentido a nuestra fe (1Co15, 14; 17), es una invitación a vivir con esperanza en medio de todas las tribulaciones del mundo presente.

Ojalá que nosotros seamos capaces de morir al pecado cada día para poder resucitar a una vida nueva en Cristo Jesús (Rom 6, 4; 20).

La alegría de la Pascua
No está. Ha resucitado

Acompaña al Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida durante este tiempo Pascual.

Alegres por la resurrección de Nuestro señor Jesucristo, queremos compartir el gozo del resucitado con todos nuestros lectores. Durante estas semanas, podrás alimentar tu espíritu con los comentarios referentes a los pasajes de la resurrección descritos en el Evangelio.

¿Cómo acceder a ellos? 

La respuesta es muy sencilla. Si quieres disfrutar de estas reflexiones y compartirlas con las personas que sabes que lo necesitan, lo único que debes hacer es seguir al Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida en sus redes sociales. De esta manera, podrás saber con exactitud cuándo publicamos un artículo nuevo además de enterarte de la actualidad de la catequesis en nuestra arquidiócesis.

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3 comentarios en «El Secretariado de Catequesis quiere compartir contigo la alegría de la Pascua»

  1. Qué bueno que se toma esta iniciativa, así gran parte de los catequistas se sentirán acompañados en el transcurso de Celebración de La Pascua, Gracias por tan buena iniciativa!!!

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  3. Pingback: La Resurrección de Jesús según San Marcos

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