La Resurrección según San Mateo

El Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida comparte contigo la alegría de la Pascua. Es por eso que hoy te traemos una reflexión de la Resurrección según San Mateo.

La Resurrección según San Mateo
No teman, ha resucitado.

El Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida quiere reflexionar contigo la Resurrección según San Mateo

El Evangelio de Mateo es el primero de los cuatro relatos de la vida de Jesús. Con veintiocho capítulos, es el más largo de los textos evangélicos. Fue escrito por el apóstol Leví o Mateo que, antes del llamado de Jesús, se dedicaba a recaudar impuestos para el imperio romano.

La Resurrección según San Mateo inaugura por tanto los relatos del Resucitado en la secuencia de los evangelios. Hoy nos detendremos a analizar de cerca los detalles de esta narración trayendo a colación reflexiones y enseñanzas para nuestra vida.

No teman (Mt 28, 5)

La narración de Mateo inicia con el relato de las mujeres que iban al sepulcro a terminar de embalsamar el cuerpo de Jesús (cf. Mt 28, 1-3). Sin embargo, sus planes se verían cambiados cuando, después de un terremoto, un ángel vestido de blanco con aspecto de relámpago se les aparece y les dice:

No teman. Sé que buscan a Jesús, el Crucificado; no está aquí, ha resucitado, como lo había dicho. Vengan, vean el lugar donde estaba. Ahora vayan enseguida a decir a sus discípulos: “ha resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allí lo verán”. (Mt 28, 5-7)    

La primera frase del ángel nos remite al relato de la anunciación (cf. Lc 1, 30) descrito por Lucas, así como al encuentro del ángel Gabriel con los pastores de Belén (cf. Lc 2, 10). Es común ver en los escritos de la resurrección una constante referencia de los hechos ocurridos en el pasado de la vida de Jesús. En este caso, la invitación a no temer, nos lleva de vuelta al instante mismo de la encarnación del hijo de Dios y a su nacimiento, ambos momentos marcados por la alegría (cf. Lc 1, 28; 2, 10).

La resurrección de Cristo es un motivo de gozo que debe alejar de nosotros el miedo en que muchas veces vivimos inmersos. El temor al fracaso, a la crítica o a los que los demás puedan pensar de nosotros nos desvía del camino de la felicidad que Dios nos tiene trazado. La alegría del Resucitado ha de inundar nuestros corazones de manera tal que nos sintamos siempre seguros a pesar de las dificultades con que diariamente nos encontramos.

No teman, ha resucitado
No teman, ha resucitado

Partieron a toda prisa (Mt 28, 8)

El texto continúa relatando que las mujeres “partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a los discípulos” (Mt 28, 8). Este gesto de ponerse en marcha apresuradamente, que ya habíamos visto en María (cf. Lc 1, 39) y los pastores (cf, Lc 2, 15-16), ha de ser una constante en nuestra vida. Nuestro encuentro con Jesús debe llevarnos a salir de nosotros mismos y a ser, en palabras del Papa Francisco, Iglesia en salida

Si bien, el miedo aún no había desaparecido, el gozo que les produce la resurrección del Señor, era aún más grande y las lleva a dar testimonio del Resucitado. Que el miedo no nos detenga en nuestros proyectos y ambiciones de avanzar hacia un mejor futuro. Que bajo la guía de Jesús, que ha vencido la muerte, nosotros también podamos abrirnos paso, llenos del gozo y la seguridad que nos trae la resurrección de Jesús, en medio de las dudas con que tantas veces nos limitamos.

“Vayan a Galilea; allí me verán” (Mt 28, 10)

En el camino hacia donde se hallaban los discípulos, Jesús les sale al encuentro al grupo de mujeres y les dice nuevamente “no teman; vayan y avisen a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán” (Mt 28, 10). Aparece de nuevo, esta vez en boca de Jesús, la invitación a no temer, que aparece para disipar por completo el temor que las discípulas aún guardaban en su ser.

La invitación de ir a  Galilea, constituye un elemento clave en los pasajes de la resurrección, tomando en cuenta que, la mayoría de los apóstoles, habían recibido su llamado a seguir a Jesús precisamente en esta región. Fue justamente a las orillas del mar de Galilea que el maestro llamaría a sus primeros discípulos (cf. Lc 5, 1-11). Sería la ciudad de Cafarnaúm, perteneciente también a esta región, donde el evangelista Mateo recibiría su vocación (cf. Mt 9. 9) y donde Jesús se establecería.

El volver a Galilea representaba para los discípulos revivir todos aquellos buenos momentos que habían pasado junto a Jesús durante sus tres años de vida pública; era recordar su llamado, su misión, las palabras de Jesús y sus milagros. Hoy Jesús también nos invita a regresar a Galilea si queremos verlo.

Las diferentes situaciones de nuestra vida nos hacen muchas veces olvidar el llamado que hemos recibido de Dios; un llamado a la realización personal, a la felicidad. Es por eso que es necesario examinar nuestro pasado para encontrar en él el motivo por el cual hoy estamos donde estamos y renovar nuestros propósitos. La invitación a volver a Galilea no pretende hacer que nos quedemos en el pasado, sino más bien nos llama a extraer de él aquellas cosas buenas que nos pueden servir en el presente, al igual que el padre de familia que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas antiguas (cf. Mt 13, 52).

Busquemos en nuestra historia personal aquellos momentos que nos han marcado positivamente y encontremos a Jesús presente en ellos. Si tienes problemas en casa con tus familiares, revisa esos recuerdos gratos junto a tus seres queridos y revive tu amor hacia ellos. Si después de años de matrimonio sientes que la rutina se ha apoderado de ti, encuentra en el pasado el motivo por el cual estás junto a ese compañero de vida y renueva tu voto matrimonial. Si estás agotado de tu profesión, recuerda por qué optaste por ella y anímate a seguir adelante.

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El Secretariado de Catequesis de la Arquidiócesis de Mérida durante el tiempo pascual estará compartiendo con todos sus lectores reflexiones en torno a los pasajes de la resurrección de Cristo. Si quieres hacerte de este material para formarte o para crecer en tu vida espiritual, te invitamos a seguirnos en nuestras redes sociales. En Instragam somos @catequesismerida y en Facebook Secretariado de Catequesis Mérida. De esta manera podrás también mantenerte al día en todo lo que respecta a la catequesis en nuestra iglesia particular.

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